
Un cigarrillo en los labios, la luz apagada, pensándote esta madrugada estoy. Me hago infinidad de preguntas. De todas ellas la que más me atormenta es:
¿Por qué llegaste tan tarde a mi vida?, ¿qué hicimos para estar separados por un destino cruel que nos llevó a conocernos apenas hace un año?
¿Por qué llegaste tan tarde a mi vida?, ¿qué hicimos para estar separados por un destino cruel que nos llevó a conocernos apenas hace un año?
Y es que desde hace una año a la fecha, no he podido encontrar la paz en mi atormentado corazón. Al saberte tan mía, tan afín a mi y a la vez tan alejada como una noche que no logra atraer a las estrellas.
Sentir cada día esa rabia de no poderte tener como hubiéramos querido y conformarnos sólo con las migajas que una noche cómplice nos quiera otorgar. Que seamos piratas escondiéndonos de un ataque invasor a nuestro escondido amor.
Y es que no hay nada que no ame de ti. Así quisiera amar siempre, a quien me lo pida. Pero la vida es tan injusta que a veces nos pone pruebas muy difíciles.
Y es que no hay nada que no ame de ti. Así quisiera amar siempre, a quien me lo pida. Pero la vida es tan injusta que a veces nos pone pruebas muy difíciles.
Sin embargo, le doy gracias a la vida por dejarme conocerte y darme a probar el sabor de tus labios. Tener tus caricias furtivas cobijados bajo el manto de una noche silenciosa y ciega al amor expresado bajo su cobijo.
No cambiaría ver el reflejo de tus ojos y la inagotable capacidad que tienes para hacerme feliz. Seguiremos así, aunque mi vida sea "una flor sin aroma".
Te quiero mucho y lo sabes muy bien.
Cuidate, que yo, desde dónde esté, lo haré también.
Puse nuestras canciones para que me sientas junto a ti, aún en la inmensa distancia que nos separa.
"Lástima que seas ajena..."