
Siempre ando renegando de todo y contra todo.
Me quejo si me quieren o no, si soy comprendido o ignorado, en fin.
Leyendo a mi querida amiga Lizeth decubro hoy ciertas cosas.
Hoy en día tengo a lo que yo creo querer... pero no de tiempo completo. Como que nada más de lejitos y a determindas horas, no para siempre.
Siento que me ahogo con tener compañía a cualquier hora. Sin embargo... a veces me quejo de soledad...
¡Qué contadicciones de la vida!