lunes, 24 de diciembre de 2007

La vida pasa


Y no es una canción de mi príncipe, simplemente es mi sentir.

Hoy es un día especial para millones de personas, pero no para mi. Y no es que tenga algo en contra del día que se ha escogido como el nacimiento de Jesús, estoy en contra del consumismo que esta fecha conlleva. Pero en fin, este no es el tema de hoy.

Hace rato abrí un mensaje de mi querida CARDO y simplemente me llenó de nostalgia. Recordé cuando este día era el más esperado por mi. Esta fecha se me hacía la más especial de todo el año. Sin embargo, hoy...

...hoy no tengo palabras ni mucho menos aliento para emocionarme por este día. Sé que algo anda mal en mi, pero no, para nada me motiva este 24 de diciembre. Tal vez vaya a la iglesia a dar gracias a Dios. Después regresaré a casa y mi cena será como cualquier otra, aunque hayan preparado algo especial para hoy, yo no estaré al cien por ciento.

¿Por qué?
¡Sólo Dios sabe la respuesta!
Desde mi humilde casa les envío lo mejor a todos mis amigos con quienes he departido buenos momentos a través de es esta página.

De corazón, que ustedes sean felices no nada más hoy, sino el resto de su vida.

FELIZ NAVIDAD A TODOS

sábado, 17 de noviembre de 2007

¿Existe la madurez?

¿Cuántas veces no has estado al borde de la locura y desesperación por algo que hiciste mal en algún momento de tu vida y hasta el día de hoy esa acción te carcome el alma?
¿No quisieras ser mejor un anónimo espectador y no el protagonista de tan desdichada acción?
Y es que en la vida debemos sufrir de todo para no cometer las mismas fallas.
Mucha gente se dice madura o pone un límite de edad (vamos a decir que a los treinta años) para suponer que se ha alcanzado la madurez.
Yo pienso que la madurez no llega nunca al ser humano porque estamos llenos de errores, debilidades y demás hermosuras que truncan nuestro bienestar. La inmadurez no es un aspecto mental ni físico; es un defecto que traemos de fábrica y muere con nosotros. Un anciano de ochenta años presenta signos de inmadurez; ha vivido más que muchos de nosotros pero eso no quiere decir que haya alcanzado una plenitud mental o emocional por haber llegado a esa edad.
En esta etapa de mi vida vivo arrepentido de muchas cosas y tengo la voluntad de corregir lo malo que haya hecho y, si sigo viviendo, continuaré cometiendo muchos errores.
¿Por qué? Porque soy humano y debo aprender a vivir asi.
Buen día

viernes, 26 de octubre de 2007

Cosas de la vida


Hace diez días decidí emprender algo que para mi resultó hasta cierto punto agradable. De la noche a la mañana me convetí en "empresario" pozolero. El pozole es una comida típica mexicana elaborada con maíz, chile, cebolla, rábano, lechuga, orégano y carne.

Pues bien, quise ver el efecto que causaba el que yo saliera a la banqueta de mi casa a vender dicha comida. Puse mi mesita de la cervecería Corona, unas sillas también de la misma casa cervecera y una tamalera que es la que tenía el caldoso alimento. A partir de las 19:00 hrs., estaba listo para ofrecer mi producto a los transeúntes. Debo aclarar que el primer día de la venta, por la tarde, repartí volantes de casa en casa ofreciendo mi producto.


Pues bien, a lo que quiero llegar es a lo siguiente:
Ningún cabrón de mis vecinos se paró a comprarme un miserable tarrito pozolero. Eso sí, cuando les regalé la prueba aquel miércoles 17 de octubre, todos tragaron gratis de mi suculento pozole. De ahí en fuera, ni madre, ningún cabrón fue a verme siquiera para fisgonear.


Mis pensamientos hacia ellos eran encontrados. Los mexicanos siempre queremos ver jodidos a los compatriotas. Nos da envidia que se emprenda algo. Ya me imagino los deseos de esos cabrones: "pinche pozole culero que ha de vender ese buey, no le compro ni madre, que se chingue"


Afortunadamente cada noche vendí toda mi lata de caldo. Me compraron gentes que en mi vida había visto. Ellos me hicieron el gasto y mis ganancias han sido buenas estos diez días de lucha.


Mañana ya no salgo, solo quise comprobar algo que me dijo Ramón:
"Si quieres emprender algo, hazlo. Nunca pienses en que nadie te va a comprar nada. Si el de enfrente no te compra, lo hará otra persona. Tú aviéntate, hazlo y verás que sí se puede."


Y en efecto, sus palabras tenían toda la razón.


Nunca te fies de quien pienses que jamás te fallará.

miércoles, 10 de octubre de 2007

El baúl de mis recuerdos


El domingo pasado estaba revisando un viejo baúl situado bajo una escalera la cual lleva a la azotea de mi casa. Eran más o menos las diez de la mañana, ese día vendrían a desayunar mis primas con sus respectivos hijos.


Enfrascado en sacar lo que ya no me hacía falta no advertí la presencia de mi hija que estaba acompañada de mis sobrinos atrás de mí. La edad de ellos fluctúa entre los once y seis años de edad.

-"Tío". Escuché la voz de Diego. En ese preciso momento mis manos tomaban una bolsa de canicas. Voltee a saludarlos.

-"¿Qué es eso?", preguntaron al unísono los niños. Mi hija, sintiendo que tenía el derecho de ver primero que nadie lo que había en esa bolsa extendió su mano para que se la diera.

Curiosos se asomaron a ver el contenido.

-"¡Wow!" ¡Qué padre! Exclamó Alejandro. ¿Qué es tío?

-"Canicas" Respondí.

Los cuatro niños se quedaron mirando entre sí. Atónitos. No sabían el significado de lo que les hablaba.

-"¿Canicas?" Preguntó Samuel.

-"Sí, canicas" Les contesté. Son juguetes.

Los niños no salían de su asombro. ¿Cómo era posible que esas cosas insignificantes sirvieran para causar diversión? No eran digitales, ni usaban pilas ni se conectaban a la PC o al televisor.

-"¿Juguetes?" Volvieron a preguntar más asombrados que nunca.

Reí, tomando unas, les explique de que se trataba dicho jueguito. Les dije que se jugaban en la calle. Que teníamos que hincarnos en la tierra para que el juego resultara más divertido.

-"¿Jugar en la calle?, ¿se podía hacer eso? Cuestionó mi hija.

Suspirando como añorando viejos años idos le respondí:
-"Sí, hija. Antes los niños jugábamos en la calle. No había donde ir a hacerlo. No había McDonalds, ni Burger King ni los grandes lugares de esparcimiento que hay ahora en los enormes centros comerciales. Nuestro patio era la calle. Ahí jugamos, peleamos, lloramos, reímos; en la calle crecimos y nos hicimos adultos".

Yo, entusiasmado les enseñé mi trompo de "raiján" con su punta de tornillo, también mi yoyo y mi balero. Les mostré como se jugaban. Cabe decir que por más intentos que hicieron jamás lograron dominar aunque fuera un poco cualquier artefacto.

Lo que más les llamó la atención fueron las canicas. Se hincaron en el caliente cemento de la azotea. Trataron de empezar a hacer tiritos. Escuché sus risas. Se oía el tronar de las esferas de cristal, más risas. Discutían por ver quien le había pegado primero a tal o cual canica...más risas...más risas.

Los dejé jugar, regresé a mis cosas. A mi baúl cayeron dos gotas, mi vista estaba nublada... A unos pasos de mi, se oían... más risas.










sábado, 6 de octubre de 2007

Nunca obtengo lo que quiero


Siempre ando renegando de todo y contra todo.
Me quejo si me quieren o no, si soy comprendido o ignorado, en fin.

Leyendo a mi querida amiga Lizeth decubro hoy ciertas cosas.

Hoy en día tengo a lo que yo creo querer... pero no de tiempo completo. Como que nada más de lejitos y a determindas horas, no para siempre.

Siento que me ahogo con tener compañía a cualquier hora. Sin embargo... a veces me quejo de soledad...

¡Qué contadicciones de la vida!

sábado, 29 de septiembre de 2007

A las mujeres


Sólo un comentario.
A las mujeres las queremos a nuestra manera.

Nos llena el hígado que nos pregunten:
¿En qué piensas?

¿Tienes una preocupación?

¿Dónde vas?

¿Dónde estuviste?

¿Por qué te perfumas?
¿Por qué te compraste ropa? etc, etc, etc.


Pero lo que más nos priva es que cuando estemos enfrascados en nuestros propios rollos, pensando en el partido de mañana, en la excursión o planeando nuestra vida para el día siguiente, lleguen mimosas pero con esa gana de exasperar:
¿Me amas?, dímelo. ¿Me amas o me quieres?


SÍ, LAS QUEREMOS PERO NO SOMOS TAN CORAZONUDOS PARA ESTAR EMBARRANDO MIEL TODO EL DÍA. ¡TE QUIERO, LO SABES, TE LO HE DEMOSTRADO, PERO YA. NO ME MIMES NI ME HAGAS ARRUMACOS QUE ESTOY MUY OCUPADO EN MIS COSAS. (DÉJAME PASAR JERGA TRANQUILO)


FIN

sábado, 22 de septiembre de 2007

Hermandad Bloguera


Este no es un premio. Es sólo un enlace entre todos los compañeros blogueros, con quienes tenemos afinidad a través de nuestros blogs.
Lo realizé para compartir una hermandad entre todos nosotros y sentir más la unión aunque estemos a kilómetros de distancia.
Yo lo envío... tú lo envías...todos lo envíamos.
Ojalá llegue a muchos compañeros que de una u otra forma estamos en este espacio.
Entonces empecemos con:
Cardo
Fénix
Lizet
Silvia
Azucena
Don Galleto
Jorge
Tere
Mariana
Neorelativista
Erika
Joselyn
Sonrisa de Luna
Mónica
Dulcinea
PD Algunos no aparecen en la lista, sin embargo les hice llegar la hermandad.
Buen día:
MAESE